Publicidad:
Terra
La Coctelera

Podemos escribir sobre los sentimientos ajenos?

La sola idea me resulta imposible. Aquello que no sufrimos, cómo se relata?. Ponernos en el lugar de aquel que llora, que ríe, que ama, sin haberlo experimentado,es posible?

Por eso me llega la poesía, es imposible crearla sin haber sido poesía alguna vez.

Ayer encontré tu foto junto a una carta.

Con el paso del tiempo acostumbramos a idealizar momentos que han sido compañeros en aquellas situaciones  de angustia. Recuerdos imborrables que llegan para salvarnos y que por momentos lo consiguen.

Pero ayer encontré aquella carta, aquella fotografía y de pronto me di cuenta, mirándola y remirándola ya con otros ojos que "estaba ciega", o quizás mi corazón me hacía ver algo que realmente "no existía".

Lastima pensar que durante años me sentí culpable cuando en realidad era la víctima.

Lastima pensar que por culpa de haber encotrado esa carta, todos mis recuerdos han tomado color a realidad, porque yo ya no idealizo más.

Hazme caso, no idealices, la memoria engaña. Hazme caso, no todo es con el color que tu lo miras.
Yo estoy en paz, ya sé que yo soy una buena persona. Yo sé hoy que la vida es tramposa y sé que todo lo que nos pasa está destinado a hacernos madurar. La madurez es aquella que nos coloca en la realidad, suavemente, sin traumas; es que  la madurez sólo recuerda lo que no nos hace daño.

Estamos/estoy en paz.

Irse de campamento con los años

Así decía aquel anciano genial "El Burgués", (como le decían todos), un sensacional ser humano que cada vez que abría su boca daba cátedra de vida.

Y hoy lo recuerdo porque quisiera como el "irme a acampar con los años". Solía, El Burgués irse  los veranos a veranear al Monte, su tienda de campaña como único techo protector aunque él prefería las estrellas y las noches de calor bajo ese techo dormía.

Sólo se reunía,cuando le apetetecía, con los jovenes deportistas del club del lugar porque él decía que entre jovenes el se sentía mejor que entre viejos.

Y así, llegó hasta sus 91 años, joven anciano, alegre y feliz, soltero y  sin compromiso decía "Yo sólo me casé una vez con la señora naturaleza."

Hoy lo recuerdo y estoy segura que el sabe que lo hago y desde su tienda, allá en el cielo, debe de estar contento que alguien, aquí abajo recuerde sus enseñanzas, sonría con el recuerdo de  sus ocurrencias y agradezca haberlo conocido.

Cada día que pasa

Compruebo con mucho dolor que los pedidos de auxilio son sordos a los oídos del resto de los mortales.

Cuando ya es tarde nos detenemos a reconocer, por un instante, que aquello fue un grito, un pedido, un aviso de lo que iba a pasar.

Nada hicimos, todos ensimismados en nuestro huevo, procurando que no se rajara más, nos olvidamos de escuchar, de atender a aquellos gritos de auxilio.

Cuando ya no gritaron más fue cuando nos percatamos de ello, demasiado silencio.

Nos consolamos diciéndonos, "Era inevitable" pero NO LO ERA.

El espacio está lleno de aquellos que gritan en silencio. Todavía podemos aprender a escuchar, tenemos las armas para defendernos y defenderlos, tenemos  oídos y dos brazos para abrazar fuerte a quien lo necesite.

Quizás así logremos que esos gritos se conviertan en música.

Nos persigue

El Fisco persigue. No puede cumplir promesas electorales, no puede dar más de lo que tiene. Ya no tiene de donde sacar. Sus miradas van de un lado hacia otro tratando de encontrar la manera de seguir recaudando. Los pobres no pueden aportar, la clase media está cada día más cianótica, los ricos,...ay!! No hay que tocar a los ricos, mira que se pueden enojar y dejar el país y allí sí que nos vamos a encontrar en problemas!!!

Y entonces alguien llega y dice, "pero hay más de millon y medio de uruguayos viviendo en el exterior"

Hay muchas divisas entrando al país mes a mes gracias a esos uruguayos que mandan dinero a sus familias.

Y se les prende la luz de la idea!

"Vamos a  comenzar a cobrar el IRPF a todos aquellos uruguayos que brinden un servicio y cobren dinero en el exterior." y poco falta para que también aquellos uruguayos residentes en el exterior deban aportar por sus sueldos ganados en otro país, esperen y verán. Doble aporte, en país donde se reside y país de donde se emigró!!!

"Por allí tendremos una fuente grande de ingresos que nos permitirá cumplir, por lo menos, con algo de lo prometido."

Mientras todo esto sucede, sigue el conflicto parlamentario, tal parece que el ex secretario de la Presidencia pasada, el Ministro de Relaciones Exteriores anterior, que es la misma persona, mientras era Gobierno, abogado él defendió a los responsables del cierre de tres Bancos, estafadores ellos y para sacarlos en libertad convenció a parlamentarios para votar en el parlamento la derogación de dos leyes "inutiles". Estas dos leyes inútiles hicieron que estos dos delincuentes de guante blanco  no sólo salieran en libertad sino que fueran sobreseídos y limpiados su prontuarios. Ahra son ciudadanos sin antecedentes, decentes que caminan por la calle con sus bolsillos repletos de dineros de ahorristas, muchos de los cuales se han suicidado al verse en la calle.

Lindo gobierno socialista, comunista, Chavista, castrista que tenemos!!!

Vamos arriba Pepe!!

Depender o no

Vivimos la vida tratando de depender, sin darnos cuenta  nos hacemos esclavos de costumbres, de personas, de actos que ya, sin pensarlos practicamos una y otra vez, eso que llamamos rutina nos agota y nos convierte en abúlicos eternos.

Hace un tiempo me di cuenta de ello. Esto provocó en los que me rodean una especie de pánico colectivo. Qué está pasando? Alguien cambio costumbres, cambió de gestos y de actitudes, alguien dejó de fumar, ahora lo hace menos y a escondidas, alguien nos mira triste pero sin retrucar.

Alguien en la casa cumple con sus obligaciones pero no espera a que le den las gracias ni comparte riñas ni disputas.

Alguien dejó de tener hobbies obsesivos, no cuenta nada ni comparte experiencias.

Hay crisis entre los que dependen, hay alguien que trata de no depender nunca más de nada ni de nadie.

Sé que es una tarea casi imposible pero ese "casi" es lo que me impulsa a cambiar y ver si aquello tantas veces dicho, es cierto. "Si quieres que las cosas cambien, comienza por cambiar tu".

 

 

 

La Iglesia y el Estado

En Uruguay ya hemos logrado esta separación, necesaria para la ley, necesaria para la libertad de los ciudadanos. Hace ya décadas que el Uruguay es un país libre de culto y la Iglesia Católica ni ninguna otra tiene/n ninguna ingerencia sobre temas de Estado.

 

Solamente se pueden limitar, como es su costumbre, a amenazar con la excomunión, o con el fuego eterno a aquellos gobernantes que, según la Iglesia, estén decidiendo algo en contra de sus intereses, porque de eso se trata, de intereses.

 

Hace muchas décadas un hombre justo decidió sacar los crucifijos de los Hospitales y de las Escuelas. ¿Por qué un judío, un musulmán, un protestante debía soportar un crucifijo sobre su cama de enfermo?, ¿Por qué un ateo debía aceptar que su hijo fuera educado como un cristiano en la escuela?. Eso ya pasó y nuestro pueblo hoy es libre de elegir lo que quiere creer o no creer, la ley se liberó de sus ataduras, los magistrados deciden sin temores ni amenazas.

 

Pero veo que en América Latina aún la Iglesia tiene poder en el estado, todavía se meten a gobernar solapadamente desde sus púlpitos, siempre con sus viejas armas, ya obsoletas que no engañan a nadie. No se han agiornado. No tienen la capacidad de entender que el mundo no es el mismo y que ellos deberían ir con el mundo y no contra él.

 

No estoy en contra de la Iglesia si no de algunos miembros de ella, no estoy en contra de la doctrina cristiana pero sí de la hipocresía que demuestran algunos de sus integrantes.

 

No se metan con las leyes que nos rigen, ni con los gobernantes elegidos por el pueblo, ni opinen sobre lo que está bien o mal, hagan primero un MEA CULPA de sus propias fallas, de sus propios delitos y no se sientan con el derecho de decidir quien tiene derechos y quien no.

 

 

Si nos basáramos en los derechos que tienen todos los ciudadanos y las obligaciones, entonces algunos sacerdotes estarían tras las rejas, sin protección vaticana y sin posibilidad de redención.

 

 

Ya lo dijo Jesucristo, "Dad al cesar lo que es del Cesar y a Dios lo que es de Dios", qué les parece si dejan sus negocios inmobiliarios, sus riquezas acumuladas, y se comportan como verdaderos ciervos de Dios?

 

 

Cada segundo que pasa muere un niño de hambre, cada minuto hay un ser humano violado, sojuzgado, violentado, muchos de ellos por miembros de esa Iglesia tan conservadora y acusadora. Eso se llama Hipocresía, vanidad, soberbia, falta de caridad Cristiana.

 

 

Yo ruego por un mundo mejor, con gente buena de todas las religiones, de cualquier religión en tanto y en cuanto sirvan para mejorar al hombre, su comportamiento ante la sociedad y su conducta frente su prójimo.

 

En Argentina, en este momento, se está decidiendo sobre la Ley de Igualdad para todas las personas que vivan bajo ese cielo, sólo piden el derecho a formar una familia, de tener los mismos derechos que todos. Y la Iglesia sale a amenazar, a meter miedo en cabezas enfermas de personas que todavía hoy, sienten el pánico ante sus amenazas.

 

 

Yo, como vecina, como ciudadana de esta América Latina, ruego que por fin, los miedos no sean cómplices de las injusticias y reine la igualdad para todos los hombres de “buena voluntad”.

 

La base del buen amar, la libertad.

El amor comienza a apagarse el día en que nos comenzamos a sentir sumergidos, atrapados, absorbidos, succionados, invadidos. El amor está subyugado, a merced, sin aire, sin energías.

Nos quedará la culpa como recompensa por no haber sabido ubicarnos y ubicar.
De algo hermoso solo nos quedarán malos recuerdos y la culpa  sólo será nuestra que no supimos poner los límites.

Resultado: Un gran y atroz cansancio y unas ganas tremendas de olvidar pero será imposible.

Y entonces recordamos aquel poema hermoso y sabio de Agustín García Calvo:

Libre te quiero
como arroyo que brinca
de peña en peña,
pero no mía.
Grande te quiero
como monte preñado
de primavera,
pero no mía.

Buena te quiero
como pan que nos sabe
su masa buena,
pero no mía.

Alta te quiero
como chopo que al cielo
se despereza,
se despereza,
pero no mía.

Blanca te quiero
como flor de azahares
sobre la tierra,
pero no mía.

Pero no mía
ni de Dios ni de nadie
ni tuya siquiera.

Si tenemos quien nos guíe, por qué nos equivocamos tanto?