El amor comienza a apagarse el día en que nos comenzamos a sentir sumergidos, atrapados, absorbidos, succionados, invadidos. El amor está subyugado, a merced, sin aire, sin energías.
Nos quedará la culpa como recompensa por no haber sabido ubicarnos y ubicar.
De algo hermoso solo nos quedarán malos recuerdos y la culpa sólo será nuestra que no supimos poner los límites.
Resultado: Un gran y atroz cansancio y unas ganas tremendas de olvidar pero será imposible.
Y entonces recordamos aquel poema hermoso y sabio de Agustín García Calvo:
Libre te quiero
como arroyo que brinca
de peña en peña,
pero no mía.
Grande te quiero
como monte preñado
de primavera,
pero no mía.
Buena te quiero
como pan que nos sabe
su masa buena,
pero no mía.
Alta te quiero
como chopo que al cielo
se despereza,
se despereza,
pero no mía.
Blanca te quiero
como flor de azahares
sobre la tierra,
pero no mía.
Pero no mía
ni de Dios ni de nadie
ni tuya siquiera.
Si tenemos quien nos guíe, por qué nos equivocamos tanto?

Nos equivocamos solo por nuestro egoismo, creemos que somos dueño de ese ser amado, tal vez porque vivimos en un mundo donde todo se hace a traves de una transacción... lamentablemente nos damos cuenta tardiamente...
Solo un pensamiento, te dejo un abrazo
Nos equivocamos porque no escojemos en camino correcto, sabemos la teoria sin embargo no la llevamos a la practica, pero siempre tenemos a alguien que nos anime en los malos momentos, esas personas son nuestros verdaderos amigos-as
si necesitas desahogarte cuanta conmigo, un beso
Creo que en toda relación ha de haber un espacio para que cada uno de los conyugues respire , disfrute de un poco de tiempo para sus jovis , etc , mua.
Hola amiga mía, en mi blog escribí muchos post a cerca del amor, incluso expuse el secreto de la felicidad.
Es un tema que toque mucho en mi blog.
El amor no se apaga jamás, si las dos partes alimentan la llama de la pasión y ese amor.
Existen varias normas o reglas para que el amor sea eterno.
Sinceridad, libertad, confianza, dialogo, independencia…
Un beso amiga mía