Vivimos la vida tratando de depender, sin darnos cuenta  nos hacemos esclavos de costumbres, de personas, de actos que ya, sin pensarlos practicamos una y otra vez, eso que llamamos rutina nos agota y nos convierte en abúlicos eternos.

Hace un tiempo me di cuenta de ello. Esto provocó en los que me rodean una especie de pánico colectivo. Qué está pasando? Alguien cambio costumbres, cambió de gestos y de actitudes, alguien dejó de fumar, ahora lo hace menos y a escondidas, alguien nos mira triste pero sin retrucar.

Alguien en la casa cumple con sus obligaciones pero no espera a que le den las gracias ni comparte riñas ni disputas.

Alguien dejó de tener hobbies obsesivos, no cuenta nada ni comparte experiencias.

Hay crisis entre los que dependen, hay alguien que trata de no depender nunca más de nada ni de nadie.

Sé que es una tarea casi imposible pero ese "casi" es lo que me impulsa a cambiar y ver si aquello tantas veces dicho, es cierto. "Si quieres que las cosas cambien, comienza por cambiar tu".